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02/09/2020 10h13

LAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN TRANSFORMAN LAS RUTINAS DE TRABAJO EN BRF

Desde el abordaje del transporte fletado hasta el lugar de su actividad, cada profesional de BRF incorporó una media de 30 procedimientos que no formaban parte de su día a día

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Un conjunto de medidas de protección adoptadas por BRF, una de las mayores empresas alimentarias del mundo, ha marcado una nueva rutina en los últimos meses para miles de colaboradores en todas las regiones del país. Desde que se embarca en el transporte fletado hasta el lugar donde desarrolla su actividad, cada profesional de BRF incorporó una media de 30 procedimientos que no formaban parte de su vida diaria.

Los nuevos ritos comienzan antes de subir, enmascarado, a uno de los autobuses de la flota ampliada para garantizar un límite del 50% de uso de la capacidad. El trabajador, después de que el conductor le revise la temperatura, para asegurarse de que no tiene fiebre, busca un asiento que no esté marcado con una "x". 

Al entrar en una planta, pasa por una cámara de temperatura preparada para disparar una señal sonora si supera los 37,8°C. En las entradas donde no existe tal equipo, se somete a una medición manual.

Dentro de la unidad, el trabajador sigue las demarcaciones de distancia en filas y separación con divisores acrílicos en los sitios de producción, así como en las cafeterías. El horario de las comidas también ha cambiado. Se han cambiado los horarios y los entornos de las comidas para garantizar una mayor distancia entre las personas. La capacidad de ocupación de los restaurantes es hasta el 50% del total. Al entrar en los vestuarios, el trabajador se vuelve a colocar la mascarilla.

Todas estas nuevas rutinas son monitoreadas para evitar que caigan en desuso. Para ello, la Compañía ha formado equipos con la actividad específica de vigilar el cumplimiento de las medidas de protección. Estos inspectores son un nuevo tipo de colega incorporado al trabajo diario. Antes de salir de la unidad, el trabajador realiza un cambio de mascarilla nueva, recogiendo la usada para su limpieza.

 Estas acciones son solo algunas de las medidas adoptadas por la Compañía, además de la remoción de profesionales de los grupos de riesgo. Para apoyar la implementación de acciones en las unidades, BRF cuenta con la consultoría del infectólogo Dr. Esper Kallas y del Hospital Israelita Albert Einstein, referente en Brasil en el estudio y tratamiento de casos de COVID-19.

 Sobre BRF

BRF, el mayor exportador mundial de pollo del mundo, está presente en unos 130 países y posee marcas icónicas como Sadia, Perdigão y Qualy. Su propósito es ofrecer alimentos de calidad, cada vez más sabrosos y prácticos, a personas de todo el mundo, a través del manejo sustentable de una cadena larga, compleja y viva, que brinde una mejor vida a todos, desde el campo hasta la mesa. Guiada por los compromisos fundamentales de seguridad, calidad e integridad, la Compañía basa su estrategia en una visión de largo plazo y apunta a generar valor para sus más de 90 mil colaboradores en el mundo, más de 250 mil clientes y aproximadamente 10 mil integrados en Brasil, todos sus accionistas y la sociedad.